Hamartofóbico
Pobre de mi, hamartofóbico y abandonado, trágicamente parafílico sin retorno y sin sentido. Soy un cuerpo en busca de alma, un recipiente vacío que anhela encontrar algo más que aire en su interior. Camino en este mundo como mota de polvo al viento, de aquí para allá, sin saber donde parar, sin saber mi destino, sin saber que voy a encontrar. No tengo miedo por que sé que estoy solo, por que nadie me estropeará mi felicidad el día que la encuentre, y eso me consuela, el saber que será mía, sólo mía. No llevo cilicio puesto, ni me fustigo, pero el dolor que siento es tan fuerte que agota mis energías día tras día. Queda poco, muy poco. Mi psicosis me abruma, mi razón juega con mis sentidos mientras que mi mente me desplaza a un mundo imaginario donde todo el mundo quiere hacerme daño, donde todo el mundo me odia, ¿es realmente una fantasía? No lo sé, estoy cansado, cansado de vivir, cansado de respirar, cansado de cada una de las partes que forman el Todo. Pero tranquilo, queda poco, muy poco.










